ARTICULO DE OPINIÓN: ROSA MARÍA MENDOZA
LIZÁRRAGA
¿CÓMO
SE HAN EJECUTADO LOS PLANTEAMIENTOS CONDUCTISTAS EN MÉXICO?
El
presente artículo muestra un breve análisis de algunos planteamientos del
conductismo en México, también una definición amplia desde diferentes enfoques,
considerando así, algunas de sus principales aportaciones a diversas ramas como
la psicología, educación y otras ciencias. Finalmente, se hace una breve
mención de las raíces y las necesidades en las que nace el conductismo,
concluyendo que el contexto académico actual no es el apropiado para que estos
intentos cumplan con su finalidad.
Para
entender más el surgimiento del conductismo o bajo que necesidades nace,
comenzaremos con el análisis de los contextos en los que se desarrolla y de qué
manera se da a conocer. En el siglo XIX y principios del XX, la psicología era
una mezcla de diversas metodologías para estudiar la mente humana. Por un lado,
estaba el psicoanálisis freudiano, que al mismo tiempo que daba una explicación
para el comportamiento humano, prometía curar diversas enfermedades mentales.
Por otro lado, en Alemania, el laboratorio de W. Wundt (1832-1920) desarrollaba
el método de la introspección (Wundt, 1885) para examinar los contenidos
mentales.
La
psicofísica (Weber, 1848), de Weber (1795-1878) y Fechner (1801-1887) intentaba
relacionar la magnitud de los estímulos físicos con la magnitud de las
respuestas perceptuales (Fechner, 1860). En Rusia, Iván Pávlov (1849-1936)
descubría y medía el condicionamiento de los relajos psicológicos y
generalizaba sus resultados a toda conducta humana (Pávlov, 1927). En Estados
Unidos, E. Thorndike (1874- 1949) estudiaba el aprendizaje y postuló la ley del
efecto que durante mucho tiempo llevó su nombre (Thorndike, 1932).
El
énfasis de esas metodologías, con excepción del psicoanálisis, era en la
medición. Se medía la magnitud de las respuestas, o la magnitud de los
estímulos o se contaba el número de ensayos requeridos para lograr el
aprendizaje. Pero todos los teóricos, aun los psicoanalistas, estaban más o
menos de acuerdo en el determinismo de la conducta humana. No se coincidía en
qué es lo que debe estudiarse ni cómo, pero sí se suponía que el
comportamiento, o la mente, dependían de las circunstancias y de la propia
historia.
La
psicología estaba naciendo y quería ser una ciencia como la física, la química
y la biología. Se adoptaron los usos científicos de la época: medir, experimentar,
predecir, controlar y evitar la postulación de entidades inobservables como el éter,
la vis viva, y la mente inmaterial.
En
1913, en Estados Unidos, John B. Watson (1878-1958) publicó el Manifiesto
Conductista (Watson, 1919) que propone una manera de estudiar el comportamiento
apoyándose en los estudios de Pávlov y Thorndike.
El
Manifiesto de Watson impactó profundamente en los medios académicos
norteamericanos e intuyó en varios autores experimentales que coincidían en la filosofía
conductista básica, pero diferían en métodos y en propuestas teóricas.
Entre estos experimentadores conductistas
merece mención especial Clark L. Hull (1884-1952), quien intentó dar
formulaciones matemáticas para calcular el nivel de motivación. A partir de sus
fórmulas quedó establecida la idea de que los estados psicológicos son función
de ciertas variables que se pueden definir, medir y calcular (Thorndike, 1932).
En
1938, B. F. Skinner (1904-1990) publicó he be havior of organisms (1938). En
esta obra establece las bases del Análisis Experimental de la Conducta que
sería la forma de conductismo radical que mayor influencia tendría en México.
El
conductismo radical propuesto por Skinner fue recibido en México con gran
entusiasmo y, simultáneamente, con gran oposición; lo mismo que en Estados
Unidos y, posteriormente en Sur América y España. Las escuelas de Psicología se
convirtieron en campos de batalla en los que se enfrentaron conductistas con
psicoanalistas, frogerianos y psicómetras.
En
palabras más simples conductismo en psicología es una alternativa a la psicología
experimental centrada en el análisis de la conciencia y en su lugar se propuso
a la conducta en sí misma, en tanto actividad, como objetos de estudio
psicológico, mientras que visto desde el ángulo de la educación el conductismo
propone que la basé fundamental de todo proceso de enseñanza-aprendizaje sea
representado con el reflejo condicionado, es decir, por la relación asociada
que existe entre la respuesta y el estímulo que la provoca.
Algunas
de las aportaciones más importantes o más significativas del conductismo tanto
en el ámbito de la psicología como en la educación mexicana, son la definición del
objeto de estudio de la psicología: el comportamiento observable. Considerar el
lenguaje, el pensamiento y las emociones como comportamientos.
En
la actualidad, la mente, los instintos y la motivación se consideran más como
constructos hipotéticos para explicar el comportamiento que como objetos de
estudio propios de la psicología. Insistir en el carácter observable del
comportamiento no significa, como casi siempre se mal entendió, desechar y
declarar inexistente todo lo que no se pueda observar tal como el pensamiento,
los deseos íntimos, las secuelas de los traumas infantiles, etc. Significa, más
bien, definir con claridad qué es lo que se quiere observar y buscar maneras de
hacerlo tangible y medible.
Otra
aportación conductista de enorme importancia es la insistencia en clarificar
los planteamientos teóricos y los conceptos que se utilizan. Esta insistencia
provocó el descubrimiento de muchos errores y falacias implicadas en las
teorías psicológicas.
De
esta teoría se plantearon dos variantes en la educación: el condicionamiento
clásico y el condicionamiento instrumental y operante.
El
primero describe una asociación entre estímulo y respuesta contigua, de forma que,
si sabemos plantear los estímulos adecuados, obtendremos la respuesta deseada.
Esta variante explica tan sólo comportamientos muy elementales. Que es una de
las variantes utilizadas en la educación mexicana.
La
segunda variante, el condicionamiento instrumental y operante, persigue la
consolidación de la respuesta según el estímulo, buscando los reforzadores
necesarios para implantar esta relación en el individuo. Lo logramos observar
en la educación cuando condicionamos a los alumnos a terminar alguna actividad
con una recompensa de por medio al terminar la actividad.
Los
conductistas definen el aprendizaje como la adquisición de nuevas conductas o
comportamientos.
Algunos
de los planteamientos del conductismo en México son el condicionamiento
operante, desarrollado a partir de los aportes de Skinner, es la aplicación de
la teoría del refuerzo. Al emplear estos principios de forma positiva para
estimular un comportamiento optimizado en el aprendizaje. Si se aplica desde
sus aspectos negativos, es decir, cuando se aplica un castigo como refuerzo
negativo para extinguir o disminuir la frecuencia de una respuesta, los
resultados son poco claros porque se producen comportamientos reactivos
emocionales, que perturban el aprendizaje e invalidan a la persona.
Sin
embargo, si es aplicado en forma correcta, el refuerzo puede modificar con
éxito el comportamiento y estimular el aprendizaje, pero nunca la formación
integral del alumno.
Una
de las desventajas notorias desde la perspectiva de mejorar la educación es que,
a diferencia del modelo centrado en el alumno, el conductismo prescinde por
completo de los procesos cognoscitivos. Para él el conocimiento es una suma de
información que se va construyendo de forma lineal. Asume que la asimilación de
contenidos puede descomponerse en actos aislados de instrucción. Busca
únicamente que los resultados obtenidos sean los deseados despreocupándose de
la actividad creativa y descubridora del alumno.
A
manera de conclusión puedo decir que el conductismo no es una mala practica
dentro tanto del estudio en la psicología como en la educación siempre que se
utilice con prudencia. Recordemos que es una de las teorías bases en la practica
de enseñanza-aprendizaje y es a partir de ella que se ha ido evolucionando y
eliminando algunas malas prácticas.
Y
es que, a pesar de que el conductismo se basa en condicionar a los alumnos para
que por medio de la educación supriman conductas no deseadas, cuando esta es
aplicada y usada de la forma correcta puede ser muy benefactora y ayudar a
seguir con el proceso de aprendizaje. Tampoco considero que sea la teoría mas
importante y ni la que tengamos que practicar siempre dentro del aula. El conductismo
debe ser entendido como un armazón conceptual en vez de considerarlo como una
ciencia o teoría en sí misma.
Un
método que utiliza esta práctica es la memorización, pero hasta en la
actualidad, algunos docentes seguimos practicando este método, a pesar de estar
tan estigmatizado, con algunos conocimientos básicos es muy necesario. El
conductismo es una influencia importante en el estudio y la evolución de la
educación, por eso la importancia de conocer esta teoría.
Finalmente,
y de manera general podemos decir que el conductismo no es una práctica principal
viable de utilizar mucho en la educación mexicana, sino, deberíamos tratar de
buscar otro tipo de motivaciones que persistan sin tener ningún condicionamiento,
para que, de esta forma, las personas tengan libre albedrio y determinismo de
la manera en que buscan volver significativos los aprendizajes y enfocarnos más
a mover el lado creativo para la resolución de los problemas. Haciendo énfasis también,
en que, en el contexto académico actual no es el apropiado para llevar esta practica
en su totalidad, pero si se pueden implementar algunas de sus prácticas desarrollándolas
de buena forma.
Mientras que por parte del estudio en psicología, conductistas como cognoscitivistas interesados en formar nuevos psicólogos o divulgar el conocimiento psicológico propio de sus enfoques, usualmente deben superar concepciones muy arraigadas acerca de la posibilidad de que el comportamiento humano se encuentre sometido a algún tipo de ley o regularidad que permita predecir que va a decir o a hacer una persona dadas determinadas circunstancias; de igual forma también conductistas y cognoscitivistas deben confrontar el problema de la voluntad como entidad que es causa última y fundamental de las acciones de las personas; en este sentido el viejo chiste popular que pregunta ¿Cuántos psicólogos se necesitan para cambiar un bombillo? y al cual se responde de forma supuestamente graciosa diciendo que, no importa el número, si el bombillo no quiere cambiar, expresa como la psicología popular supone que siempre existe la posibilidad de explicar porque las personas actúan acudiendo a su fuerza de voluntad, libre albedrío, etcétera.

Estoy de acuerdo contigo Rosa en lo que mencionas que el conductismo a pesar de ser algo tradicional en la escuela y por memorización, aplicándose de la manera correcta siempre será una buena opción para el proceso de enseñanza-aprendizaje al emplear estos principios de forma positiva para estimular el comportamiento , ya que este método fueron los pilares en la educación.
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