¿Cómo ha sido su vida escolar en las clases en línea?
Afortunadamente y desafortunadamente he tenido la fortuna de enfrentar esta pandemia como maestro y como estudiante, lo cual me ha permitido comprender ambos aspectos, saber el sentir de mis estudiantes y el sentir de mis docentes por lo tanto mi narración será desde las dos perspectivas.
Aproximadamente el día 17 de marzo del 2020 se dio un aviso a los estudiantes, padres de familia y docentes, que las vacaciones se adelantarían a causa de una pandemia causada a nivel mundial causada por un virus llamado COVID-19, hasta ese momento la noticia era bomba para todos, nos hizo sentir distintas emociones, algunos estaban alegres, otros confundidos, unos preocupados por lo que nos deparaba el futuro, pero la gran mayoría les aseguro desconocíamos totalmente lo que el destino y esta pandemia nos tenía deparado.
A pesar de ser una persona que aprende de manera kinestésica- visual y ser muy imperativo en clase, como estudiante me alegré en cierto modo ya que el trabajar en línea me permitiría atender mis clases en náutica por las tardes y estar estudiando en UAS los viernes por la tarde y los sábados en la mañana, como estudiante el trabajo en línea era un reto para mí, pero lo tomé de la mejor manera ya que me gusta aprender y me gusta explorar plataformas.
En la Escuela Náutica Mercante de Mazatlán se nos dio la indicación para que empezáramos a trabajar con nuestros estudiantes por medio de zoom, grupos de WhatsApp, además, crearon una plataforma para que todas nuestras evidencias de trabajo y actividades que elaboráramos se subieran y se evaluaran en una plataforma llamada MOODLE.
Nosotros tendríamos que contactar a los jefes de grupo de los salones a los que impartíamos clases y ellos nos agregarían a un grupo con el nombre de nuestra materia, por parte de FIDENA (la institución encargada de regular la educación de las escuelas náuticas en México) ellos agregarían a los estudiantes a nuestros grupos en la plataforma MOODLE y nos pondrían en charola de plata todo para trabajar con nuestros estudiantes todo pintaba perfecto al estar formando estudiantes que serán nuestros futuros Náuticos Mercantes.
En la escuela Náutica fuimos aprendiendo a manejar de mejor manera la plataforma MOODLE, se nos facilitaron vídeos y nos brindaron pláticas por parte de nuestra pedagoga para aprender de manera más rápida y práctica y de esa manera muy motivados e ilusionados cerramos el semestre escolar.
En SEPYC se tomó la peor decisión para el futuro escolar de los maestros y de los estudiantes, ya que se optó por promediar las calificaciones de los 2 trimestres anteriores a los alumnos que no habían trabajado nada, así que esto fue un premio para ellos y claramente se burlaban argumentando que no hicieron nada y aun así pasaron, pero el maestro porque aceptó esto, pues fácil y sencillo ya que fue una imposición puesta por el gobierno publicado en el portal oficial de la federación y de no acatar indicaciones, ante la protesta de algún padre de familia podríamos tener problemas ya que era una orden del patrón que el trabajador tenía que acatar.
Para inicio de ciclo escolar a los docentes se nos dieron cursos en el que lo que más recalcaron fue la puesta en práctica de la empatía, de las situaciones que pueden vivir los estudiantes y de las consideraciones que hay que tener con ellos y los padres de familia, sobre el desempleo que atravesarían algunos padres, la falta de internet y que quizás algunos alumnos empezarían a trabajar para apoyar los gastos en casa, nos hablaron sobre los aprendizajes fundamentales, que quizás no podríamos completar el programa escolar en su totalidad como la hacemos de manera presencial, pero que debemos brindar actividades para generar aprendizaje significativo de ciertos y cuales temas, fue algo contradictorio se nos pidió empatía y ellos nunca la tuvieron con los maestros, se nos llenó de carga administrativa, y tuvimos que ser maestros por más de 15 horas al día, se nos solicitaron evidencias diarias, planeaciones quincenales, propuestas diferentes de trabajo con nuestros estudiantes.
Como estudiante de la UAS vimos una mayor empatía por parte de los maestros, solamente nos daban dos horas de clases y nos dejaban actividades a realizar en el tiempo restante, algunos maestros nos dejaban tareas entre semana, pero eran actividades más relajadas, no nos estresaban tanto como al inicio de la pandemia, aunque normalmente si presentábamos dudas entre semana y les preguntábamos era muy difícil que nos contestaran.
La pandemia ha venido a cambiarnos la vida por completo en todos los sentidos, como estudiantes y como docentes tuvimos que adaptarnos y actualizarnos, y en realidad es un buen cambio, solo que por supuesto en mi sentir nos hace falta el convivir con nuestros compañeros docentes y nuestros compañeros alumnos, el ser humano por naturaleza es un ser sociable, y todos necesitamos de ello, la tecnología y la educación a distancia es una modalidad muy fría, siempre hace falta la palmadita en la espalda, el abrazo, la sonrisa, la broma que el docente y el alumno intercambian en la clase, hace falta el cuchichear con los compañeros, hace falta el regaño del maestro para que guardemos silencio, hace falta el esconderle las cosas a los compañeros o tirarle con una bolita de papel, la educación es algo muy bonito y la carrera que elegimos sin duda alguna es una gran responsabilidad que tenemos como docentes, porque de nosotros depende el futuro de muchas familias y jóvenes que depositan la confianza de la formación del alumno en nuestras manos.
La pandemia vino a mover nuestro estado de confort tanto a estudiantes como a docentes, y eso es bueno ya que nos dejó muchos aprendizajes a futuro, es verdad, nos generó mucho estrés, mucho trabajo, ganas de llorar y desesperación, pero todo lo que vale la pena es difícil y creo que las enseñanzas que le dejará al mundo la pandemia, valen la pena, ya que muchos aprenderemos a disfrutar el día a día, aprenderemos a valorar la salud, a valorar el tiempo, a nuestra familia, muchas de estas cosas las estábamos perdiendo y la pandemia nos vino a mover el suelo y a ordenar muchas cosas en su lugar...
TODO MUNDO QUIERE FELICIDAD
NADIE QUIERE ANGUSTIA
PERO NO PUEDE HABER ARCOIRIS
SIN UNA PEQUEÑA TORMENTA




Hola Chavarín. Por fortuna estamos vivos y, aunque al principio fue difícil adaptarnos a las tecnologías, a las clases en línea, virtuales y a distancia, también facilitaron otro tipo de actividades que sirvieron de apoyo para reforzar el aprendizaje. Es importante mencionar que no hemos aprendido del todo, aún falta mucho por descubrir. Hay personas que vieron la oportunidad de seguir creciendo y hay otras que el encierro les ha causado agotamiento y dolor de cabeza. Docentes y estudiantes nos adaptamos a lo que llamaron "nueva normalidad", sin imaginar hasta dónde nos llevaría. Las recomendaciones han sido muchas, pero cada quien es dueño de su propio destino.
ResponderEliminarEs verdad, las clases en línea fue un poco más fácil para los compañeros que tenían otra ocupación, ya que así podían estar en sus pendientes al mismo tiempo que las clases. Les facilitó un poco en su ámbito laboral. Aunque también un poco difícil ya que algunos maestros sí excedian con las actividades y se acumulaba todo. Así es, la pandemia vino a sacarnos de nuestro estado de confort y a pesar de lo difícil que es sobrellevarlo te deja muchos aprendizajes.
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