¿Cómo se han ejecutado los planteamientos conductistas en México? por: Karla García
¿Cómo se han ejecutado los planteamientos conductistas en México?
Casi se puede determinar la fecha en que el conductismo llegó a México. En 1964, Emilio Ribes (1982), Victor Alca- raz (1998), Antonio Gago (1997), Florente López (1984) y otros crearon en la Universidad Veracruzana, en Jalapa, un plan de estudios de la licenciatura en Psicología dentro de la Facultad de Ciencias y, siguiendo el ejemplo norteameri- cano, se propusieron darle carácter cientíico (Galindo, s/f ).
En los años sesenta del siglo xx la psicología en México era una profesión sin reconocimiento legal y sin un objeto de estudio claro. Las opciones de quien estudiaba esa carrera se limitaban a realizar estudios psicométricos para selección de personal o para los casos clínicos que los psiquiatras les canalizaban. Su herramienta de trabajo era casi exclusiva- mente la aplicación de pruebas psicométricas y proyectivas. Su campo de trabajo estaba limitado a las áreas de personal de las empresas, a la orientación vocacional y al auxilio de los médicos psiquiatras.
El conductismo radical propuesto por Skinner fue reci- bido en México con gran entusiasmo y, simultáneamente, con gran oposición; lo mismo que en Estados Unidos y, posteriormente en Sur América y España. Las escuelas de Psicología se convirtieron en campos de batalla en los que se enfrentaron conductistas con psicoanalistas, rogerianos y psicómetras. El movimiento conductista en México tuvo su mayor fuerza de 1972 a 1990. En ese periodo se produjo una gran cantidad de libros y artículos originales, se tradujeron los textos norteamericanos más inluyentes y se atrajo a una gran cantidad de estudiantes sudamericanos que difundie- ron el movimiento en sus respectivos países: Brasil, Colom- bia, Perú, Ecuador, Venezuela. El interés de los practicantes no sólo era cientíico sino también social. Los psicólogos conductistas creían y querían tener en sus manos las herra- mientas para resolver los problemas sociales y educativos la- tinoamericanos y para crear sociedades más justas.
El conductismo mexicano no se limitó a traducir, copiar y adaptar métodos o técnicas de modiicación de conduc- ta creadas en Estados Unidos. Si bien muchos practicantes mexicanos estudiaron maestrías y doctorados en las prin- cipales sedes conductistas norteamericanas, pronto fue evi- dente que se requería la creación de nuevas técnicas adecua- das a las condiciones mexicanas: trabajar sin presupuesto, en instalaciones casi siempre improvisadas, utilizando a es- tudiantes como “modiicadores de conducta”, como parte de su instrucción universitaria que no pasaba de unas pocas horas a la semana. Existen muchos libros, tesis y publica- ciones en los que se describen técnicas educativas, clínicas, y de rehabilitación creadas por los psicólogos mexicanos (Ga- lindo et al., 1980).
Quizá la aportación más signiicativa del conductismo sea la deinición del objeto de estudio de la psicología: el comportamiento observable. Considerar el lenguaje, el pen- samiento y las emociones como comportamientos, por lo general, es aceptado ahora, pero no siempre fue así. En la actualidad, la mente, los instintos y la motivación se con- sideran más como constructos hipotéticos para explicar el comportamiento que como objetos de estudio propios de la psicología.
Insistir en el carácter observable del comportamiento no signiica, como casi siempre se mal entendió, desechar y de- clarar inexistente todo lo que no se pueda observar tal como el pensamiento, los deseos íntimos, las secuelas de los trau- mas infantiles, etc. Signiica, más bien, deinir con claridad qué es lo que se quiere observar y buscar maneras de hacerlo tangible y medible.
Otra aportación conductista de enorme importancia es la insistencia en clariicar los planteamientos teóricos y los conceptos que se utilizan. Esta insistencia provocó el des- cubrimiento de muchos errores y falacias implicadas en las teorías psicológicas en boga y planteó la necesidad de nue- vas categorías para estudiar los fenómenos psicológicos. Por otro lado, hay que admitirlo, en aras de la precisión, se creó un lenguaje rebuscado y difícil de entender.
karlq B. García Floriano

Sin embargo, es importante mencionar que el auge del conductismo en México fue en los años 70 y no precisamente fue pionero del conductismo, ya que en otros países se produjo en 1938. En México no fue la excepción y esto se reflejó principalmente en las escuelas. Algunos psicoanalistas coinciden con el pionero del conductismo -Watson-, Skinner, Pavlov, Edward Chace y Clark Leonard Hull, quienes coinciden que la conducta debe ser observable y debe ser objeto de estudio de acuerdo al entorno, y a los estímulos y respuestas.
ResponderEliminarEn México cómo podemos darnos cuenta aún en las aulas puede observarse este tipo de aprendizajes,si bien ya no deberían ser recurrentes se viene arrastrando conductas conductistas por parte del docente ...creo que difícilmente se llegará a eliminar este tipo de práctica como por ejemplo estímulo respuesta ...refuerzo y castigo
ResponderEliminarMuy significativa tu aportación al opinar cómo inicia el conductismo en México, donde queda atrás el estudio de la mente y viene de auge el estudio observable de las conductas para beneficiar en el ámbito de la psicología educativa, principios que marcaron el inicio de una pedagogía que en su tiempo fue vista de manera tradicionalista pero dio pie a conformar otros nuevos paradigmas. Muy buena aportación compañera Karla.
ResponderEliminarCoincido que los paradigmas deben cambiar, se continúa forjando de la misma forma a nuestros alumnos se debe de innovar y educar desde nuevas perspectivas, con nueva visión, cambiando aquellos modelos educativos que han quedado obsoletos, con un paradigmas más humanista e inclusivo.
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