¿Cómo se han ejecutado los planteamientos conductistas en México?

El movimiento conductista en México tuvo su mayor fuerza de 1972 a 1990. cualquier explicación de la conducta que desbordara los límites de lo que él llamó “la triple relación de contingencia”. Es decir, la relación que se establece entre el estímulo antecedente, la conducta y la consecuencia.

La historia y al estatus epistemológico de la psicología de la educación y señalamos que una de las características principales de esta última es su naturaleza Pluriparadigmática. Entre los paradigmas vigentes en la disciplina el que se ha mantenido durante más años y, por ende, el de mayor tradición es el denominado conductista.

El planteamiento watsoniano tuvo una buena acogida en los círculos académicos y logró un éxito inmediato, sobre todo, en los años veinte. Un decenio después del manifiesto conductista de 1913, el conductismo de Watson se diversificó rápidamente, y se asoció en esos años con un grupo variado de escuelas (véanse Pozo 1989 y Rubinstein 1974).

Sin duda, dicho paradigma tiene una larga tradición de estudio y de intervención por ello, es uno de los que más proyecciones de aplicación ha generado en la psicología educativa.

Los modelos de educación básica y pública nos pueden dar una buena idea de cómo es que se enseña en el salón de clase y de aquí se pueden observar problemas y plantear soluciones también. la teoría del conductismo se fortaleció cuando se implementó el paradigma conductista ha concentrado sus propuestas de aplicación en el llamado “análisis conductual aplicado a la educación” el cual sostiene que los escenarios sociales, educativos clínicos etc.

Propone que la base fundamental de todo proceso de enseñanza-aprendizaje se halla representada por un reflejo condicionado, es decir, por la relación asociada que existe entre la respuesta y el estímulo que la provoca. En general se considera el conductismo como una orientación clínica que se enriquece con otras concepciones.

La teoría conductista se basa en las teorías centra en el estudio de la conducta observable para controlarla y predecirla. Su objetivo es conseguir una conducta determinada, De este modo, cuando la perspectiva conductual habla de estudiar, considerar y/o contemplar, tanto las condiciones que facilitan como las que obstaculizan el que un estudiante sea entrenado para ser competente en una actividad específica, “pareciera” que concibe al aprendiz como un agente pasivo.

De esta teoría se plantearon dos variantes: el condicionamiento clásico y el condicionamiento instrumental y operante.

El primero describe una asociación entre estímulo y respuesta contigua, de forma que, si sabemos plantear los estímulos adecuados, obtendremos la respuesta deseada. Esta variante explica tan sólo comportamientos muy elementales.

La segunda variante, el condicionamiento instrumental y operante, persigue la consolidación de la respuesta según el estímulo, buscando los reforzadores necesarios para implantar esta relación en el individuo. Los conductistas definen el aprendizaje como la adquisición de nuevas conductas o comportamientos. Y no se pretende sea una simple acumulación de aprendizajes específicos donde se promueva la socialización más la individualización en construir su identidad autónoma en el marco de un contexto social y cultural determinado.

Considero como argumento positivo que la pedagogía conductista pueden sintetizarse en los siguientes supuestos generales:

1. Todos los individuos aprendan igual a través de metodologías iguales.

2. El material didáctico que se diseña debe funcionar en todos los sectores y regiones de igual modo.

3. Es posible establecer estadísticamente estándares de excelencia y las escalas son aplicables bajo el criterio de que toda población se comporta en forma “normal”.

La teoría del refuerzo consiste en describir el proceso por el que se incrementa la asociación continuada de una cierta respuesta ante un cierto estímulo, al obtener el sujeto un premio o recompensa (refuerzo positivo). El condicionamiento operante, desarrollado a partir de los aportes de Skinner, es la aplicación de la teoría del refuerzo. Al emplear estos principios de forma positiva para estimular un comportamiento optimizado en el aprendizaje.

Si se aplica desde sus aspectos negativos, es decir, cuando se aplica un castigo como refuerzo negativo para extinguir o disminuir la frecuencia de una respuesta, los resultados son poco claros porque se producen comportamientos reactivos emocionales, que perturban el aprendizaje e invalidan a la persona.

La primera desventaja que tiene es que el modelo de educación conductista sostiene que un profesor dé una clase y le dé poco margen de pensamiento propio al alumno. Es decir, el profesor es un emisor y el alumno es un receptor bajo cualquier circunstancia, como un monólogo.

Lo que este modelo ha generado son alumnos poco capaces de pensar “fuera de la caja”, es decir, alumnos que no están capacitados para ver más allá de una realidad dada. Los libros que se les proporcionan ofrecen “verdades absolutas” acerca de una limitada visión de la realidad y aprenden poco acerca de la amplia cantidad de posibilidades en el conocimiento. Un ejemplo muy claro de ello son sus libros de historia, los cuales tienen una versión muy distorsionada de lo que realmente ha sido y lo peor, no se atreven ni tienen iniciativa de dudar.

segundo problema planteado por un conductismo mal aplicado en la educación mexicana: al mexicano no se le enseña a dudar. Y si de dudar se trata, el mexicano duda, pero de sí mismo. Los profesores traen un modelo de enseñanza en el que al momento de intentar “reforzar” conductas positivas en el alumno, tienden a dañar su autonomía y su autoestima. Puede que de aquí venga el conformismo que caracteriza al mexicano, como una amplia negación de sus capacidades intelectuales o de otro tipo y por lo mismo, los alumnos tienden al fracaso.

La enseñanza tradicional tiene ciertas deficiencias que obstaculizan el aprendizaje. Una de ellas es que provee al estudiante más de consecuencias aversivas que positivas. Otras fallas frecuentes son la secuenciación de los materiales de instrucción y la instrucción colectiva

En “Comprender y transformar la enseñanza” que se caracteriza por la acumulación de conocimientos, en forma clara y ordenada por parte de un profesor especialista en una o varias ramas del área académica donde pertenece, con el respeto de una secuencia lógica donde serán evaluados toda la información almacenada durante el curso al alumno. Analógicamente, es en el clásico “La pedagogía del oprimido”, de Paulo Freire (1978) llama ‘concepción bancaria’ cuando el docente, ineludiblemente, tiene la tarea de llenar contenidos a sus estudiantes para fijar, memorizar y repetir sin razonar lo que le enseñan.

Sin embargo, si es aplicado en forma correcta, el refuerzo puede modificar con éxito el comportamiento y estimular el aprendizaje, pero nunca la formación integral del alumno.

A diferencia del modelo centrado en el alumno, el conductismo prescinde por completo de los procesos cognoscitivos. Para él el conocimiento es una suma de información que se va construyendo de forma lineal. Asume que la asimilación de contenidos puede descomponerse en actos aislados de instrucción. Busca únicamente que los resultados obtenidos sean los deseados despreocupándose de la actividad creativa y descubridora del alumno.

En el conductismo, el sujeto que enseña es el encargado de provocar dicho estímulo que se encuentra fuera del alumno y por lo general, se reduce a premios y el refuerzo negativo a castigos (para lo que, en la mayoría de los casos, se utilizaron las calificaciones).

Este enfoque formuló el principio de la motivación, que consiste en estimular a un sujeto para que éste ponga en actividad sus facultades. Si bien no es posible negar la importancia de la motivación en el proceso enseñanza-aprendizaje y la gran influencia del conductismo en la educación, tampoco es posible negar que el ser humano es mucho más que una serie de estímulos.

La finalidad del conductismo es condicionar a los alumnos para que por medio de la educación supriman conductas no deseadas, así alienta en el sistema escolar el uso de procedimientos destinados a manipular las conductas, como la competencia entre alumnos. La información y los datos organizados de determinada manera son los estímulos básicos (la motivación) frente a los que los estudiantes, como simples receptores, deben hacer elecciones y asociaciones dentro de un margen estrecho de posibles respuestas correctas que, de ser ejecutadas, reciben el correspondiente refuerzo (una estrella en la frente, una medalla o una buena calificación).

En las prácticas escolares el conductismo ha conducido a que: • La motivación sea ajena al estudiante. • Se desarrolle únicamente la memoria. • Cree dependencias del alumno a estímulos externos. • La relación educando-educador sea sumamente pobre. • La evaluación se asocie a la calificación y suele responder a refuerzos negativos.

Conclusión:

El conductismo ha sido duramente criticado por su postura reduccionista y “deshumanizante”, sin embargo, como hemos revisado, sus aportaciones han sido variadas en el campo de la educación.

Que actualmente en México se sigue trabajando la teoría del conductismo como modelo educativo, y aunque hay otros modelos educativos más recientes como en el 2012 que nos habla sobre el modelo de competencia. El constructivismo no ha logrado erradicar, ya que se sigue implementado en las aulas por los buenos resultados que se ha obtenido en la enseñanza aprendizaje. Cabe mencionar que los padres de familias se han involucrados en la comunidad escolar en el sentido de observador del maestro y defensor del alumno perdiendo la autoridad del docente, dejando menos decisiones en el aprendizaje del alumno.

Ello implica el abordaje del comportamiento moral, la instalación de repertorios de lenguaje que hagan a los estudiantes inteligentes y autodidactas, así como habilidades de autoconocimiento y autoanálisis.

RUBI NOHEMI RUBIO MARIQUEZ

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