Mi vida "on line"

Karina Castillo

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   Desde marzo de 2020, la vida que comúnmente considerábamos algo propio y lleno prácticas cotidianas, que era nuestro andar día con día, se vio afectado por la contingencia sanitaria y nuestro entorno ya no fue solo nuestro. Ahora tenemos a un visitante silencioso y aterrador. Al principio, las calles vacías y los recintos abandonados por la presencia de seres humanos, causaron desconcierto y temor. Los animales reclamaron su territorio entre el paisaje desolador de un escenario macabro, una distopía impuesta ante nuestros ojos arbitrarios y ajenos a toda conducta en manifiesto. Las nuevas adaptaciones, maneras de trabajar, de convivir, comunicarnos, en sí, pues, “vivir”, nos trajeron nuevas aportaciones. Lo inimaginable, lo que muchos escritores de ciencia ficción, entre ellos Isaac Asimov y Aldox Huxley, atribuyeron a la vida futura del ser humano.

 

La tecnología acaparó espacios para producir, intercambiar, realizar transacciones, videollamadas, videoconferencias, comprar, diseñar, proponer, aprender, enseñar, entre otras. Fui apropiándome de actividades nuevas como el home office, cual cobró fuerza una vez que nos despacharon a nuestras casas; y por desgracia algunos perdieron sus empleos y buscaron la solución para salir adelante. Cada individuo se fue adaptando a la nueva normalidad que aún nos cuesta trabajo. Detecté que era el momento de aprender temas nuevos y de ver el mundo con otra cara. Ahora, sí,  una vida con mayor riesgo, pero también de sabiduría, que nos ha dejado una parte amarga y  una sacudida en el alma invitando a la espiritualidad y a las nuevas costumbres. Para mí no fue fácil el mes de junio y lo que restó para terminar el año, porque la pandemia entró a mi hogar y nos llenó de miedo e incertidumbre, pero tuvimos que enfrentarla con toda la fe y la posibilidad de continuar con lo más preciado de todo ser en la tierra “la vida”, fue entonces cuando entendí el concepto “pandemia” y comprendí que a pesar de las dificultades que presentamos, por fortuna seguimos aquí, en esta lucha que no solo ha ocasionado aislamiento, sino daño a nuestra salud mental. He mantenido la calma, me he aislado, pero sigo aprendiendo al ritmo que vivimos. Descubrí que soy hipocondriaca, aunque también reafirmé mi paranoia.

 

El 2020, me dio la posibilidad de concretar varios proyectos, entre ellos la publicación de un libro de poesía, “Güebsait”,  publicado por el Instituto Sinaloense de Cultura y el Gobierno del Estado de Sinaloa,  además de una beca otorgada por el INBAL, Instituto Nacional de las Bellas Artes y Literatura, entre más de 360 participantes escogieron 25 y una de ellas fui yo, no obstante continué con mis estudios de la Lic. Educación Media Superior con Acentuación en Español, en la Universidad Autónoma de Sinaloa, realizando también las prácticas que se requieren como servicio social, por lo tanto también me conecto con mis estudiantes, a quienes les imparto talleres de creación literaria “Anzuelos”; fui invitada a la Jornada Sinaloense de la UAS, Unidad Académica de Ciencias de la Educación, 28 de noviembre de 2020. Pero esto no termina, porque también estudio mi Doctorado en Educación, el cual culmino este verano. Todo lo que estoy viviendo ha sido un reto para mí. He sacrificado mucho tiempo para estar con mi familia y mis amigos, aunque también entiendo la sana distancia y es una manera de aprovechar el aislamiento. He vivido invirtiendo más de mi tiempo en la computadora, en mis tareas y actividades,  pero creo que ha valido la pena porque también, en este año 2021, he tenido la oportunidad de publicar artículos de opinión en el periódico “El Noroeste”. He participado en dos publicaciones de antologías digitales y no conforme con eso, fui invitada en COBAES, a nivel estado, para presentar mis tres libros y compartir mis experiencias como escritora; también fui invitada por la UAS, preparatoria Antonio Rosales, a un café literario; y otra de mis grandes satisfacciones, fue la invitación de Beatriz Saavedra Gastélum, al II Festival Internacional “La Mujer en las Letras”, mayo de 2021, de la Academia Nacional de Historia y Geografía, de la UNAM. 

     


                                        

                                        


Actualmente, sigo preparándome, porque soy la encargada del Departamento de Pedagogía de la Escuela Náutica Mercante, Cap. Alt. Antonio Gómez Maqueo, de aquí de Mazatlán, y tengo el compromiso de actualizarme de manera constante. Creo que debo estar más preparada que nunca para recibir a nuestros estudiantes y docentes, pues todos regresaremos con más de alguna experiencia, y una vez que estemos facultados para recibirlos de forma presencial, y que por ello estudio una certificación de risoterapia y una certificación laboral (CO217), los recibiré con todo el cariño y el amor de siempre, aunque a este paso es evidente que aún no regresaremos, porque sistema de vacunación todavía no culmina, pero mientras tengo la oportunidad de seguir aprendiendo, aprovechar el tiempo y trabajar con el mismo entusiasmo de siempre.

 

Gracias a mis anteriores trabajos, no he sentido frustración al aprender sobre el uso y aplicación de las herramientas tecnológicas, muchas de ellas ya las conocía y las llevaba a la práctica, las que no, se han vuelto parte de mí y las he desempeñado sin ninguna dificultad. Ahora más que nunca las eché andar en otros dos proyectos de capacitación para estudiantes y docentes de los que ahora formo parte:

 

Con Alma, consultoría educativa,

https://www.conalmaconsultoriaeducativa.com/inicio/

Capacitación para estudiantes: Español, Talleres de escritura creativa, Literatura y Taller de Lectura y Redacción. Apertura entre julio y agosto de 2021.

 

INVICUM, Institución Virtual de Cursos Multidisciplinares,

https://invicum.com/

Capacitación para docentes.

Temas: Liderazgo, Diseño y gestión de proyectos educativos, Estrategias de aprendizaje para el área de español, Comprensión lectora, Redacción avanzada, Talleres de creación literaria, entre otros cursos. Apertura entre julio y agosto de 2021.

 

Aunque estar tanto tiempo en la computadora es cansado, he aprovechado cada instante, entre lo que mencioné, hay otros cursos que he tomado y en las redes sociales comparto algunas experiencias. Hay una página de Facebook “Mar de Lectura”, donde trabajo en colaboración con un compañero de trabajo, José Baltazar, juntos emprendimos este  proyecto para compartir lecturas, exposiciones de libros y entrevistas, enfocados a la literatura, como una feria del libro pero más que eso, porque nuestro objetivo es promover la lectura y a los autores de todo el mundo. En este primer evento internacional “Mar de Lectura”, logramos la interacción de personalidades procedentes de Argentina, Sevilla, Málaga y Roma, y otros más de varios estados de nuestro país; fue una magnífica experiencia estar conectados compartiendo experiencias. También organizamos un evento virtual “I Congreso de Salud Mental”, donde igualmente tuvimos personalidades de varios lugares del país, con el objetivo de compartir sus conocimientos y experiencias enfocados al cuidado de la salud mental en tiempos de pandemia.

 

                


En suma, creo que al aislarnos podemos hacer grandes cosas, es una manera de enfrentar la soledad entre la adversidad y hacer uso de nuestro intelecto, escuchar nuestra voz interior, nuestro cuerpo e inquietudes, con la finalidad de reforzar lo que sabemos y abrir la oportunidad de integrarnos a nuevos espacios. Es verdad,  la educación no es la misma ni los estudiantes ni maestros, es más, ni nuestros padres, aunque los espacios siguen siendo los mismos, nuestras ganas de incorporarnos a la anterior normalidad está muy lejos. Mi realidad y normalidad es lo que ahora vivo, y no puedo suprimir el pasado conocedor de muchos acontecimientos; sin embargo, aunque yo no sea la misma, la contingencia sanitaria me hizo crecer y ayudar a otras personas, y en medida que pueda lo seguiré haciendo, vendiendo mis Anzuelos para apoyar a las personas contagiadas por Covid.19. Deseo que esta pesadilla pronto termine, y aunque mi vista sí ha sido afectada por los espacios de tiempo que estoy frente a la computadora, creo que la tecnología ha sido de grandes aportaciones, además del conocimiento, ha permitido enlazar los continentes y los corazones de muchas personas en todo el mundo, somos muchas naciones con un solo objetivo: luchar, cuidar nuestra salud y medidas sanitarias para enfrentar la pandemia. Al final, lo que muere es la esperanza cuando la vemos perdida, así que a echarle ganas porque las manecillas del reloj no se detienen.

                                                          

 

















Comentarios

  1. como dice la compañera que la tecnología se adueño de todos es cierto pero también es cierto que a muchos se les dificulto por el simple hecho de contar con una herramienta para poder realizar acabo sus trabajos al igual que al docente algunos no contaban con la experiencias al uso de las tecnologías pero sobre la marcha uno tuvo que aprender ahusar la tecnología y así poder enfrentar el reto de las clases en virtuales.

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  2. Totalmente de acuerdo Karina con su relato creo que la tecnologia impacto en nuestras vidas durante esta nueva normalidad y esta etapa diferente de clases en linea aprendimos muchas espectativas y muchas estrategias de aprender.

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