¿CÓMO HA SIDO MI VIDA ESCOLAR EN LAS CLASES EN LÍNEA? Por Kathya Denisse Aguilar Osuna. Lic. en Matemáticas.

                                                   UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN MAZATLÁN

LICENCIATURA EN EDUCACIÓN MEDIA

CON ACENTUACIÓN EN MATEMÁTICAS

OCTAVO SEMESTRE


  INTRODUCCIÓN

El uso de las TIC, en la educación no ha surgido de la noche a la mañana, ha surgido a raíz de una evolución de la ciencia, tecnología y sociedad, a lo largo del tiempo, donde poco a poco se fue integrando a varios sectores sociales, políticos, administrativos, económicos, científicos y al final en el ámbito educativo.

Las TIC son entendidas como: “un conjunto de técnicas, desarrollos y dispositivos avanzados derivados de las nuevas herramientas (software y hardware), soportes de la información y canales de comunicación que integran funcionalidades de almacenamiento, procesamiento y transmisión digitalizados de la información.” (Junta de Andalucía, 2007)

El uso de ellas ha permitido que la educación a distancia sea posible y la sociedad del conocimiento y la información hayan tenido que interferir en el ámbito de la educación a distancia.

En este presente ensayo, expongo mi experiencia vivida, como docente de educación primaria, como madre de familia y como alumna universitaria, sobre la incorporación de las tecnologías en las clases en línea vividas en el transcurso de esta etapa de confinamiento y que ha dejado huella como un acto inédito en mi vida.

Valorando cada parte vivida en el proceso educativo tanto en mis hijas, mis alumnos, padres de familia, compañeros docentes, escuelas, administrativo, en los niveles medio superior y universitario.

Al final expongo mis conclusiones sobre el tema y las referencias bibliográficas en las que pude basar la historia. Espero sea un ensayo que pueda hacerlos reflexionar y conocer mi punto de vista sobre la educación a distancia que hemos llevado hasta estos momentos.

¿CÓMO HA SIDO MI VIDA ESCOLAR EN LAS CLASES EN LÍNEA?

El concepto de Tecnología de la información se acuña en Francia en el año de 1962, con el término “Informática” (“informatique”- information y automatique) en sistemas computacionales, después llegaron los primeros ordenadores que podían almacenar mucha información y no fue sino hasta “la década de los años 70^s cuando se inicia la apertura del desarrollo del Internet, con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos y centros académicos y de Investigación. En el año de 1990, las compartieron con el mundo para su uso comercial, introduciéndose nuevas interconexiones y herramientas simples para la difusión mundial de la Información, colaboración e interacción con los individuos” (Laudon, 2004, pp. 282-287)

A partir del siglo XXI, la información es tomada como un suceso del futuro, se pasa de una comunicación interconectada a un cable a ser una comunicación inalámbrica, donde las interacciones con los individuos no sólo son entre sí, sino también por medio de una computadora a distancia, empleando satélites para manejar la comunicación a distancia y a nivel mundial.

En el presente siglo surge un sinfín de medios para comunicarnos, desde un teléfono inalámbrico, un celular, Tablet, iPad, computadoras, laptops, correo electrónico, redes sociales, sistemas computacionales, plataformas y sistemas operativos, entre otros.

Las TIC comenzaron a tener un papel muy importante en la vida de las personas, ya no sólo en la industria, sino que, ahora formando parte de nuestra cultura, sociedad, hechos cotidianos del “aquí y el ahora” y en el “momento” e “instante” que suceden; pero lo que hoy me interesa es hablarles es de cómo se incorporó en esta etapa ( tan difícil para unos y tan fácil para otros) derivado de la pandemia que nos obligó a cambiar nuestras formas de aprender y de enseñar a la distancia.

En mi experiencia como docente, la mayoría de mis alumnos no tienen una computadora en casa, mucho menos cuentan con internet y sólo el padre de familia cuenta con al menos un celular en casa.

La tecnología en casa sólo la tienen “uno cuantos”; y en estos tiempos que hemos llevado con la educación a distancia ha sido un enorme reto que hemos tenido que superar y adaptar para nuestros planes de trabajo y a la situación de vulnerabilidad que presenta cada uno de nuestros alumnos.

Se hace uso de WhatsApp, videollamadas, uso de videos en YouTube, algunos con plataformas de Google Classroom, aplicación de Zoom, Google Meet o correo electrónico, pero no todos llegan a estar conectados al 100%.

Ha sido muy difícil superar los obstáculos económicos que la sociedad mexicana ha tenido por este confinamiento, algunos padres se quedaron sin empleo, y por lo tanto sólo se preocupan por ver qué darles de comer a sus hijos, mas no de seguir con su educación a distancia.

Para los alumnos ha sido una situación de estrés, de pérdida de seres queridos, de mucha carga de trabajo en línea y de no tener un apoyo de sus maestros en el momento cuando se enfrentan ante una situación de dudas, que surgen en cada una de sus actividades en casa.

Para la mayoría de los docentes ha sido un trabajo extra-clase, exhaustivo y de trabajar más de 12 horas en un computador, revisando cada trabajo en línea y cada documentación que llenar a distancia, con reuniones extraordinarias de Zoom o Google Meet, sin límites de tiempo. Esta situación aqueja a todos los sectores tanto sociales, económicos, industriales y educativos, donde cada uno expone sus puntos de vista y teniéndonos que adaptar a esta nueva modalidad por encima de nuestra propia salud y bienestar de cada familia.

Desde mi punto de vista ha sido una experiencia inédita, donde el docente ha tenido que capacitarse, emprender las cosas con éxito y trabajar con el uso de las nuevas Tecnologías de la Comunicación y la Información, por sí mismo, con sus propios recursos, buscando alternativas de solución para que sus alumnos puedan aprender en casa, con el o sin el apoyo de los padres de familia.

El papel del docente ha sido muy fundamental para llevar a cabo esta tarea a distancia, guiando y apoyando no sólo a sus alumnos, sino también a cada uno de los padres de familia para que sus hijos pudieran seguir aprendiendo y terminar con buen desempeño el presente ciclo escolar.

Todos han puesto de su parte, para lograrlo, algunos con buena disposición, a la vez con cansancio, pero llenos de buena voluntad, aunque no se haya logrado llegar a los aprendizajes esperados con buen término, porque sólo se abordaron temas que pudieran realizar en casa y los temas nuevos o complicados se tuvieron que dejar de lado para una explicación después por parte del docente.

En mi experiencia como madre de familia tampoco ha sido una tarea fácil, ya que tuve que adaptar mis tiempos al apoyo de las clases en línea de mis alumnos y a la par compartir mis dispositivos con mis dos hijas, que al principio no contábamos con la tecnología ni con los megas suficientes para sobrellevar las clases en línea. Ellas y yo pusimos nuestro propio rinconcito educativo decorado en un lugar especial en la casa, para tomar con responsabilidad, respeto y atención las clases virtuales y para con sus profesores.

Una vecina se apiadó de mis hijas al verlas batallar con el internet, que no nos abastecían los megas para las tres, se ofreció a prestarnos su internet durante todo este tiempo para que mi hija de la preparatoria pudiera tomar sus clases exhaustivas de preparatoria (de una a seis de la tarde) en su laptop, y yo tuve que comprar una computadora usada para mi hija menor y dos cámaras Web para que las dos computadoras de escritorio tuvieran audio y video.

El desgaste fue físico, mental y económico en mi familia, ahora no imagino como fue el de mis alumnos vulnerables ante esta adversidad de escases de tecnología en casa. Salimos adelante, con las clases en línea tanto mis hijas y yo, culminando en buen término nuestras clases virtuales, con asignaturas exentadas y un buen reconocimiento de parte de los padres de familia por la atención prestada a sus hijos. Pero ellos jamás imaginaron todo lo que tuve que hacer para poder atenderlos hasta el final del ciclo. “Todo resultó ser una mega tarea exhaustiva en tiempos y en andar a la prisa y corre”.

Mi experiencia como alumna universitaria también fue un caminar muy difícil, ya que también mis hijas tenían sus clases complementarias de canto, folklor e inglés, en las tardes y en los sábados, al tiempo que yo tenía mis clases de la Universidad. Así que tuvimos que volver a compartir dispositivos y megas apoyados con la vecina, creo que sin el apoyo de ella no hubiéramos podido salir adelante, porque a cada rato se nos cortaba la sesión.

Los maestros universitarios fueron muy condescendientes con nosotros, y a la vez siento que en este nivel educativo si debía haber exigencia en cuanto al uso de la cámara durante las clases, ya que algunos las tomaban muy a gusto en su cama sin prender la cámara y en ocasiones ausentes o paseantes por otros lugares donde no se ponía la atención pertinente al profesor; otros sin embargo muy comprometidos, destinando un lugar especial para sus clases en línea, así como mis hijas, y poniendo todo su empeño por estar atentos siempre a la participación, a la realización de actividades y a las indicaciones que proporcionaba el profesor.

Las exposiciones fueron de mucho éxito con los profesores, aprendimos a compartir pantalla, a modelar las clases, a inventar juegos interactivos para hacer más dinámicas las clases virtuales; exploramos, adaptamos y conocimos aplicaciones que nos brindaban apoyo para las clases en línea y manejamos el control remoto de las clases, sin ser nosotros anfitriones de la sesión.

Cada profesor aportó algo a nuestra formación, sacando adelante los aprendizajes esenciales de cada módulo, aunque algunos lo recortaran por esta modalidad, si fue provechoso para mí, de cada uno aprendí técnicas y fui aplicándolas con mis propios alumnos.

Culmino mi discurso diciéndoles que aprovechemos este tiempo, retomando lo bueno y lo productivo, para el mejor funcionamiento de las aulas y la educación; tendremos que afrontar el reto y darle buena cara a todo lo que hemos vivido y aprender de esta situación de la mejor manera.




CONCLUSIÓN

La aplicación de las TIC, en la educación, ha permitido cubrir numerosas áreas de estudio desde la educación a distancia, hasta la utilización de herramientas informáticas, de exposición, trabajos digitales, videos educativos y de medios masivos de comunicación, para la enseñanza y el aprendizaje; ha sido en estos tiempos una herramienta principal muy motivante para el aprendizaje significativo, tanto en docentes, como en alumnos.

La dominación de las TIC, lleva consigo dos dilemas: uno a favor de él y otro en contra de él, donde los alumnos y sociedad en general se vuelven a la vez en un ser humano dependiente de la tecnología, debido a los nuevos y novedosos aparatos tecnológicos que absorben día a día su tiempo y forma parte de su costumbre utilizarlos sin ningún aprendizaje, simplemente de comunicación y entretenimiento.

Otro de sus inconvenientes es el costo excesivo de ellos, donde no todos tienen acceso a disfrutarlos para la enseñanza y el aprendizaje, ya que están fuera de su alcance y disponibilidad, su uso excesivo en ocasiones perjudica la convivencia entre las familias y a la vez perturba la tranquilidad en la sociedad con información falsa o de violencia.

Las nuevas tecnologías pueden suministrar medios para la mejora de los procesos de enseñanza y aprendizaje; para la gestión de los entornos educativos en general; pueden facilitar la colaboración entre las familias, los centros educativos, el mundo laboral y también pueden contribuir a superar las desigualdades sociales; pero su utilización a favor o en contra de una sociedad más justa dependerá en gran medida de la educación, de los conocimientos y la capacidad crítica de sus usuarios.

De acuerdo con la normativa vigente “Las TIC deben estar al servicio de una educación donde el alumno sea el protagonista de su propio aprendizaje y que, con la ayuda del profesorado acceda a las claves para comprender la cultura y su evolución y haga posible construir el propio conocimiento” (Junta de Andalucía, 2007).

De esta manera, el uso de recursos tecnológicos en la enseñanza no sólo despierta el interés por aprender en el alumnado, también lo prepara para incorporarse en la sociedad en la que vive, cada día con la más avanzada tecnología.

En definitiva, “sea cual sea la metodología de aplicación de las TIC en el aula, debe prevalecer en todo caso una formación docente que permita: alfabetización digital, competencia digital y educación integral en él y en todos sus educandos.” (Junta de Andalucía, 2007)

Por tal motivo podemos entender que la educación a distancia es buena para el educando, siempre y cuando el docente sepa adaptarla a las circunstancias que cada alumno vive en su entorno, que este tiempo “único en la historia de la humanidad” que nos tocó vivir aislados y encerrados, trabajando los aprendizajes desde casa, sirvan de ejemplo para mejorar en lo próximo la situación que vivíamos día a día en nuestras clases presenciales y que las aulas puedan acondicionarse y actualizarse conforme al uso de nuevos dispositivos para la enseñanza y el aprendizaje; con la adaptación de las nuevas tecnologías y recursos tecnológicos.

Sé que estamos muy lejos de tenerlo, pero con constancia, dedicación, gestión de recursos materiales y económicos de infraestructura, ante autoridades educativas y competentes, pueden algún día lograrse.

BIBLIOGRAFÍA

Ø  https://www.redalyc.org/pdf/4138/413835217013.pdf

Ø  https://portal.unesco.org/es/ev.php-URL

Ø  https://cst.unesco-ci.org/sities/projets/cts/default.aspx

Ø  https://educrea.cl/las-tics-en-el-ambito-educativo/

Comentarios

  1. Coincido contigo en que el uso de la tecnología es una herramienta necesaria para la educación a distancia y mucho dependerá del docente sacar el mejor provecho de ella en pro de alcanzar las metas propuestas para el bien del educando.
    Referente a su uso enfatizo que debemos tener en cuenta el buen uso y no abuso de ellas, pero sobre todo el aprovechamiento del tiempo que estamos viviendo, tratando de sacar el mejor provecho posible a las circunstancia por más malas que parezcan y de esta forma retomarlas como una experiencia exitosa en nuestro retorno a las aulas.
    Por supuesto que cada individuo juega un rol ante la sociedad pero de nosotros depende vivirlo de la mejor manera posible para salir adelante o quedarnos estancados sin provecho alguno.
    Entiendo y comparto tu sentir al jugar el rol de madre, estudiante y docente al mismo tiempo porque es exactamente lo que vivo en mi devenir cotidiano.
    Ánimo, algo bueno saldrá de todo esto!!!!!

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  2. Estoy de acuerdo, creo que tener ese acercamiento con la tecnología fue un plus para la educación, pero también tomando en cuenta los contextos creo que fue totalmente un reto en la labor como docente, se que usted busco herramientas y maneras que de algún modo tuvieran a todo el grupo en sincronía pero es algo muy difícil, siempre termina dejando en desventajas a algunos.
    Me a tocado el gusto de acompañarla un tanto en este confinamiento y compartir experiencias, de realizar trabajos y presentaciones en equipo y es por eso que empatizo ese sentir y ese pensamiento.
    Excelente bitácora ¡FELICIDADES COMPAÑERA!

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