COVID-19: MI DÍA A DÍA DURANTE EL CONFINAMIENTO
Anuncio
de la cuarentena: Ese día me desperté como cualquier otro, me
preparé para salir a trabajar, desayuné con mi familia y llegué al trabajo como
de costumbre, no tuve tiempo de checar noticias porque iba tarde. Hice mis
actividades, cumplí con la planeación y terminé la jornada. Ese mismo día nos
anunciaron que habíamos entrado en fase de confinamiento y había que
resguardarnos en nuestras casas, suspender actividades presenciales, crear un
nuevo plan de trabajo y esperar, pues el nuevo virus que había sido anunciado
tres meses atrás, se había salido de control y era potencialmente contagioso,
por lo que debíamos iniciar con un nuevo protocolo y acatar las normas de
sanidad.
La
presente pandemia de coronavirus nos cambió la vida a todos, desde los más
pequeños hasta a los mayores; nos quitó trabajo, nos quitó la escuela como
normalmente la conocíamos, nos quitó familia, amigos, conocidos, pero sobre
todo nos quitó la libertad, la libertad de andar, de salir y de hacer una vida
normal, nos ha quitado y nos sigue quitando demasiado.
Clases
en línea: La escuela estaba suspendida y pronto nos anunciaron que la
modalidad más factible para continuar recibiendo clases era de manera virtual,
a través de plataformas de video conferencias y sitios en donde subir evidencias.
Una de
las tantas cosas que hemos tenido que aprender a conllevar, son las clases en
línea. Para mí, que me tocó ser estudiante universitaria y docente a la par al
inicio de esta pandemia fue sumamente difícil adaptarme a todos estos cambios,
en especial en mi papel como docente. Me tocó cerrar el ciclo escolar de manera
virtual con mis ex alumnos, niños de preescolar que no entendían porque de pronto
ya no iba a haber más escuela.
Y entonces las autoridades educativas nos dicen que tenemos que continuar y que debemos cerrar si o si el ciclo de manera virtual y así fue, pero los quince días que supuestamente estaríamos en casa, se convirtieron en varias semanas y luego en meses y resulta que no fue un solo ciclo escolar en línea, sino que estamos por concluir el segundo ciclo escolar en línea y tal parece que la situación va a continuar de esta manera.
Adaptación: Si me preguntan
cómo han sido las clases en línea para mí, yo diría que desgastantes, confusas,
tediosas, cansadas, pero también diría que esta pandemia me ha llevado a
valorar mucho más las cosas, porque a mi se me han facilitado las clases
gracias a que cuento con los medios tecnológicos para estar en contacto con mis
profesores, pero sé que para muchos ha sido muy difícil e imposible establecer
ese contacto.
Han
sido dos años complicados, dos años en los que no he visto a mis compañeros, en
los que he aprendido mucho, pero a la vez siento que no he aprendido nada, porque,
aunque he estado presente en cada una de las más de 70 reuniones en meet o zoom
que se han realizado a lo largo de estos dos años, el aprovechamiento no ha sido como yo quisiera, porque aunque ponga todo de mi parte para aprender, falta algo y es la interacción con mis maestros y compañeros.
Yo
pienso que lo más se me ha complicado ha sido el manejo de los tiempos y que en
muchas ocasiones el docente que nos estaba dando clases en su momento se tardaba
de tres a cuatro horas hablando sobre un tema o incluso la jornada completa y
el tema no quedaba claro, porque la comunicación y la interacción no es igual
que cuando estás en el salón de clases, y es aquí cuando digo que siento que no
he aprendido nada, pero lo que en realidad pasa es que me ha costado adaptarme
a un cambio tan radical.
Para
solucionar esto recurría a investigar por cuenta propia sobre el tema y fue así
como logré quedarme con los aprendizajes que demandaba el tema abordado en
clase.
El día
a día: Mi vida cotidiana no cambió mucho, debido a que en el año
en que inició la pandemia yo entregué el grupo con el que trabajaba en CONAFE,
por lo que iniciando el ciclo escolar 2020-2021 yo ya no me encontraba
trabajando. Lo que vino a causar el aislamiento fue un descontrol total en mis
horarios, levantarme tarde, ir a dormir tarde y tener que buscar actividades en
casa que reemplazaran las que realizaba antes de la pandemia, se convirtieron
en algo habitual, a excepción de los viernes y los sábados que los he respetado
desde siempre para estar al día con las clases. Entre las actividades que más
destacan está el ayudar en las labores del hogar, hacer mis tareas, el dibujar,
descubrí que se me da bien, ver películas en grupo por videollamada con algunos
amigos, reforcé mi habito de la lectura, hice nuevos amigos por internet de
distintas partes del mundo y ya cuando de plano no encontraba qué más hacer,
cedía a los videojuegos.
A toda
esta situación le añadimos el ser una estudiante de último semestre, prácticas
en línea, tareas en equipo, servicio social en línea y para rematar graduación
virtual, esto último es lo que más me ha pesado, creo que hablo por muchos
cuando digo que ninguno nos esperábamos graduar de esta manera, sin embargo,
así será y es lo que toca, por salud y prevención.
Si, la
pandemia me imposibilitó muchas cosas, pero me permitió a conocer mejor a mi
familia, a valorarlos, a dar gracias porque al día de hoy estamos todos y estamos
sanos, aprendí a pasar mucho tiempo con ellos, a crear nuevas vivencias, de una
forma diferente pero agradable y a diferencia de muchas otras familias,
nosotros hemos convivido de manera normal, sanamente y nos hemos vuelto más
unidos que antes.
Aprender
a coexistir: No me queda más que seguir adaptándome a los
nuevos cambios y a las nuevas estrategias y normas que se nos impongan. Sin
duda alguna la pandemia ha marcado un antes y un después en la vida de todo el
mundo, será una de esas experiencias que quedará ahí para recordar y contar a
las nuevas generaciones, pero sobre todo yo espero que esto nos haga crear conciencia,
sobre valorar a nuestros seres queridos, valorar lo poco o mucho que tengamos y
a vivir un día a la vez como si fuera el último.

coexistir,me agrado ese termino que usaste Lucero,creo que a todos nos costara seguir en este nuevo mun do que surgio a raiz de un virus que aparentemente es mortal para algunos.Nos cambio tanto la vida y nos hizo coexistir y coexistir tambien con personas y compañeros quer nunca pensamos convivir,menciono esto por que tal vez si no hubiera habido clases virtuales no hubiera hecho equipo contigo,me gusto mucho trabajar y colaborar juntas.
ResponderEliminarque bueno que sabes que tenemos que adaptarnos a los nuevos cambios y intentar slair adelante e alguna manera
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